miércoles, 4 de junio de 2014

Comercio Justo con café
El oro negro
Productor de café durante la cosecha
La producción de café es un sector económico muy importante para muchos países del sur
El café es, después del petróleo, la materia prima de exportación más importante del mundo. Para una gran parte de los 25 millones de agricultores de café, este es un producto que requiere un trabajo muy intenso y una gran atención, sin embargo proporciona muy pocas ganancias.

El comercio con café, un negocio inestable
La producción de café es un sector económico muy importante para muchos países del Sur. La mayoría de familias de agricultores que viven de la producción de café viven en países en vías de desarrollo. Por ejemplo, Brasil, Vietnam, Colombia, Indonesia o México, los países exportadores de café por excelencia.

La historia del café se caracteriza por unas fuertes fluctuaciones en el precio del mercado mundial. Las fluctuaciones de precios y el empobrecimiento de los agricultores de café inherente a estas fueron el motivo por el cual, en 1962, los países productores de café se unieron y se aprobó el primer acuerdo internacional del café (International Coffee Agreement). El objetivo de este acuerdo fue evitar la oferta excesiva y las crisis del café que amenazaban con estallar. El 27 de diciembre de 1963 entró en vigor este acuerdo. Este fue firmado por 44 países exportadores y 18 importadores que se pusieron de acuerdo en los precios mínimos y las cuotas de exportación.

Hasta entrados los años ochenta, los reglamentos funcionaban gracias al acuerdo. Sin embargo, después entraron en el mercado nuevos países exportadores, como Vietnam, que pudieron establecer sus precios según el acuerdo. Mientras tanto, EE.UU. también apuesta por la fuerza benigna y autocurativa del libre comercio. En 1989, el gobierno estadounidense hizo que el acuerdo internacional del café fracasara. El precio del café bajó rápidamente por debajo de los 80 céntimos de dólar por medio kilo.

Solo en 1994, los países firmantes volvieron a ponerse de acuerdo sobre un nuevo acuerdo internacional del café. Sin embargo, se decidió que los precios del café ya no debían ser regulados. Los objetivos del acuerdo, comparados con los del anterior, son promover la cooperación internacional, así como conservar la organización internacional del café como foro de debate e institución de investigación.

En el mismo año fue destruida una gran parte de una plantación de café en Brasil, de modo que el precio del mercado mundial del café subió a 2,80 dólares americanos por medio kilo.

La crisis del café
Sin embargo el café solo mantuvo este precio alto durante poco tiempo.  En octubre de 2001 el precio del café era tan bajo como hacía 30 años, esto tuvo consecuencias desastrosas para los agricultores de café.



De la noche a la mañana se vino abajo todo el mercado de café y tan solo recibían por sus cosechas 45 céntimos de dólar por medio kilo. Miles de agricultores de café perdieron su trabajo desde el Perú hasta hasta las montañas del Kilimanjaro, de pronto sus cafetos ya no tenían ningún valor. La crisis mostraba claramente la vulnerabilidad de los caficultores y las pocas oportunidades que tienen de mantenerse en el mercado internacional.

El motivo de la crisis fue, sobre todo, la sobreproducción de café. En Vietnam y otros países se cultivan grandes cantidades de café Robusta en las plantaciones. El Fondo Monetario Internacional instó al Gobierno de Vietnam a subvencionar el café nacional. Sin embargo, la calidad de este café era pésima. Debido a las grandes cantidades excedentes de café volvieron a descender los precios del mercado mundial.

En 2002 se produjo un 8% más de café del que se consumió. La consecuencia de la crisis del café fue una devastación económica para muchos países productores de café. Más de 100 millones de personas fueron afectadas por la crisis, entre ellas agricultores, comerciantes y vendedores.

Muchas personas de los países que dependen de la exportación de café, como América central, Sudamérica, África y Asia, tuvieron que pasar hambre y, debido a los recortes de los gobiernos, aceptar el impacto en el sistema sanitario y educativo.

Hasta 2009 se estabilizó de nuevo el precio del café. Sin embargo, los agricultores que dependen de la demanda o las influencias del medio ambiente, tuvieron que enfrentarse de nuevo a la fluctuación de los precios. Dado que se tarda cuatro años hasta que la planta del café de sus primeros frutos, a los agricultores les resulta difícil reaccionar de forma rápida a los cambios en el mercado.

El Sello Fairtrade garantiza precios mínimos fijados relaciones comerciales a largo plazo con condiciones justas permanentes a las cooperativas de pequeños productores en los países productores, como por ejemplo México, Perú, Colombia, Bolivia, Guatemala, Tanzania y Etiopía. Además los estándares dan la posibilidad de prefinanciación y garantizan suplementos para el café con certificación orgánica.

Las cooperativas invierten los ingresos extra obtenidos por el Comercio Justo en proyectos para el aumento de producción y calidad de sus productos y en proyectos comunitarios como la construcción de escuelas o el abastecimiento médico. Los miembros deciden qué medidas en particular se llevarán a cabo.








EL FUNCIONAMIENTO DEL MERCADO INTERNACIONAL DEL CAFÉ

 Los productos tropicales, como el café, se venden en los mercados internacionales a través de intermediarios o el caso más normal, a través de la bolsa. Las bolsas son instituciones financieras que ponen en contacto y relacionan ente si a los vendedores nacionales (empresas exportadoras e intermediarios, nunca campesinos) y compradores de un determinado producto.
Este método genera mucha especulación y concentración de dinero en algunos grupos empresariales que controlan el mercado. Las grandes multinacionales crean artificialmente escasez de oferta gracias a las exageradas capacidades que poseen de compra y almacenamiento. Para los productos tropicales como es el caso del café, hay un grupo reducido de 5 o 6 empresas multinacionales que controlan la casi totalidad del café del mercado y que se enriquecen con estrategias bursátiles y financieras.
Podría parecer que cuando aumentan los precios del café es porque los cafetaleros y temporeros ganan mas dinero. Pero no es así. Los beneficios que genera el mercado del café se reparten entre todos menos los campesinos:
En los países del Sur se benefician:
•             En primer lugar, los comerciantes locales, especuladores privados que se aprovechan de la dependencia económica (pobreza y deuda) de los pequeños cafetaleros.
•             En segundo lugar, las agencias de compra-venta, que generalmente son estatales y existen sobretodo en África.
•             En tercer lugar, los gobiernos de los países exportadores recaudan una parte a través de los aranceles, que son los impuestos que tienen que pagan los compradores si quieren sacar el café del país.
A nivel internacional se benefician:
•             Las empresas intermediarias internacionales, que son consorcios económicos que se benefician de la compra-venta internacional del café y otras materias primas. Podemos citar empresas como: Bernard Rothfis, J. Aron, Rayner Berisford, DE & F.Man, que actúan en el mercado de futuros, influyendo en los precios. Estas empresas compran aproximadamente el 40% del café del mundo para venderlo después a las multinacionales de la alimentación.
•             Las empresas multinacionales que transformen el café. Compran el grano directamente a los exportadores o a los intermediarios. En nuestros países el mercado de café está en manos de pocas empresas y cada vez es más difícil que una empresa nueva pequeña pueda vender café. Estas empresas compran aproximadamente el 60% del café del mundo.
El café beneficia mucho más a quienes lo consumen que a quienes lo producen. En los Estados Unidos y en Europa genera ingresos y empleos y moviliza grandes capitales; en América Latina, paga salarios de hambre y acentúa la deformación económica de los países puestos a su servicio.
En los Estados Unidos, el café proporciona trabajo a más de seiscientas mil personal: los norteamericanos que distribuyen y venden el café latinoamericano, ganan salarios infinitamente más altos que los brasileños/as, colombianos, guatemaltecos, salvadoreños o haitianos que siembran y cosechan el grano en las plantaciones.
Fuente: Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, 1971.
El papel de las empresas multinacionales
¿Que son las grandes empresas multinacionales? Son grandes empresas que a pesar de tener la sede en un país (normalmente de la Unión Europea, EE.UU, Canadá, Japón), tienen repartida la producción en diferentes países del mundo. Mantienen los centros de investigación de alta tecnología y los centros de decisión en los países europeos, EE.UU o Japón. Pero la parte de la producción de los productos la trasladan a los países del Sur. Las razones son económicas y lucrativas:
Estas empresas aprovechan el hecho que los trabajadores/as en la mayoría de países del Tercer Mundo cobran mucho menos y trabajan muchas más horas.
No pagan impuestos, ni seguridad social ya que en muchos países no hay legislación laboral.
•             Compran o subcontratan empresas en los países del Sur.
•             A menudo, tienen niños/as trabajando.
•             Tienen la libertad de dejar el país cuando quieren o encuentran otros países donde la mano de obra les sale más barata.
Aprovechan que en la gran mayoría de los países de sur no hay una legislación medioambiental y pueden contaminar tanto como quieren. Y nadie los castiga.
Los gobiernos de los países del Sur aceptan esta situación porque necesitan dinero para pagar la deuda externa. Debido al hecho que necesitan dinero, los mismos gobiernos ofrecen buenas condiciones a las empresas multinacionales para que inviertan en estos países y generen divisas para pagar la deuda.
Pero a estas empresas sólo les importa el negocio: vender en el Norte y explotar a los trabajadores/as, niños/as en el Sur. Se rigen por el máximo beneficio y la competitividad. No entienden la justicia y la equidad social.
Pérdida de la relación de intercambio entre el Sur y el Norte
Herbert Levi, Ministro de agricultura de Sao Paulo hacía cálculos dramáticos: para comprar un tractor en 1967, Brasil necesitaba trescientas cincuenta bolsas de café, pero catorce años antes setenta bolsas habían sido suficientes. (...) Si la cosecha de café de 1964 se hubiera vendido, en el mercado norteamericano, a los precios de 1955, Brasil hubiera recibido doscientos millones de dólares más. La baja de un solo centavo en la cotización de café, implica una pérdida de 65 millones de dólares para el conjunto de los países productores.
Fuente: Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano, 1971.
A esta pérdida de capacidad de compra de los países del Sur se la denominó Perdida de la relación real de intercambio
El Acuerdo Internacional del café
A partir de los años 60, los países productores y exportadores de café reclamaron a los países desarrollados la estabilización del vaivén de los precios de esta materia prima. Así nació el Acuerdo Internacional sobre el Café a cargo de la Organización internacional Café, que fue firmado por los gobiernos de los países productores y consumidores en 1962. La Organización Internacional del Café estaba formada por 50 países productores y 24 consumidores. El objetivo de este Acuerdo era regularizar el comercio mundial interviniendo en el mercado para equilibrar la oferta y la demanda. Por ello se fijaban unas cuotas a la exportación a cada país, que mantenía los precios.
Pero los países productores que tienen más capacidad de venta no respetaron el Acuerdo Internacional para controlar el precio del café. Ofrecieron toda su oferta y de nuevo a partir de 1984 volvieron caer los precios internacionales. Esto significa para los pequeños países exportadores, sobre todo los africanos que si un año pueden ganar dinero para pagar a los campesinos y tener dinero para el país, otro pueden arruinarse.
En 1989 un kilo de café se pagaba en el mercado internacional a 240 centavos de dólar, en 1992 un kilo de café se pagaba a 130 centavos de dólar  y en 1994 se pagaba a 371 centavos de dólar . Si Uganda vendió cada año 40.000 kilogramos de café. ¿Cuánto ganó cada año? ¿A que se debe la diferencia?
Las políticas comerciales de la Unión Europea

Otro de los problemas con que se enfrentan los países del Sur exportadores de café son las medidas comerciales proteccionistas.
La Unión Europea establece impuestos que deben pagar a todos aquellos consorcios exportadores a la entrada de productos del Sur, los llamamos ARANCELES.
Estos aranceles en el caso del café mayores dependiendo del nivel de transformación del café. Es decir, si es café verde es más barato, que si es café tostado y descafeinado entonces pagan mucho más. Y si es café empaquetado los impuestos encarecen el producto muy por encima de los precios de un paquete de café en nuestros supermercados.
Esto implica que los países del Sur sólo pueden exportar café verde sin tostar. Ganan menos dinero de la venda, pero no pagan casi aranceles.
Y para los países de la Unión Europea esto implica que la transformación del café se hace en Europa y los grandes beneficios se quedan aquí. En economía se dice que el valor añadido, es decir, los beneficios finales de la transformación y elaboración de café, se quedan en el norte.
                La Empresa multinacional Nestle recibe de cada paquete de café 300 euros. Si ha pagado el 13% de ese dinero a los exportadores-intermediarios. Y a la vez los exportadores sólo un 4% a los cafetaleros. Si la manipulación (compra, torrefacción, empaquetación, transporte y almacenamiento) del café verde cuesta le cuesta a la empresa el 30% del preció final de un paquete y los impuestos suponen el 4%. De las 350 euros ¿Cuanto gana la Nestle? ¿Y los campesinos?


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